El envejecimiento es un proceso natural e inevitable, pero la forma en que lo vivimos depende en gran medida de nuestros hábitos y cuidados. Con las estrategias adecuadas, la tercera edad puede ser una etapa de disfrute, autonomía y bienestar. Estas son las claves que el Dr. Nervinson recomienda.
Ejercicio adaptado: moverse es vivir
La actividad física regular es uno de los pilares del envejecimiento saludable. No se trata de correr maratones, sino de moverse de forma segura: caminatas diarias, ejercicios de fuerza con poco peso, estiramientos y actividades de equilibrio para prevenir caídas. El ejercicio mantiene la masa muscular, la movilidad y el ánimo.
Nutrición para la tercera edad
Con la edad, las necesidades nutricionales cambian. Es importante aumentar el consumo de proteínas para mantener los músculos, asegurar suficiente calcio y vitamina D para los huesos, y mantener una buena hidratación, ya que la sensación de sed disminuye. Las comidas deben ser variadas y fáciles de digerir.
Control de enfermedades crónicas
La hipertensión, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares son más frecuentes en esta etapa. Mantener un control médico regular, tomar los medicamentos según indicación y realizar los exámenes correspondientes es fundamental para evitar complicaciones.
Estimulación cognitiva y social
Leer, aprender cosas nuevas, jugar juegos de ingenio y mantener relaciones sociales activas estimulan el cerebro y reducen el riesgo de deterioro cognitivo. La soledad es un factor de riesgo para la salud física y mental, por lo que mantener vínculos es tan importante como tomar medicamentos.
Envejecer con bienestar es posible cuando se cuidan todos los aspectos de la salud. El Dr. Nervinson ofrece un acompañamiento cercano para que cada paciente viva esta etapa con plenitud y dignidad.
